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Cuartos: 1

FIESTAS Y TRADICIONES

Padrinos y Madrinas

Dentro del ciclo festivo anual generalmente hay dos o tres santos que son los principales del pueblo, a estas imágenes para sus celebraciones se eligen mayordomos; otras imágenes que la celebración es menor pero que se asocia a las festividades, se les nombran padrinos según el caso. A los santos hombres se les eligen padrinos y a las “vírgenes” madrinas. La función de los padrinos y madrinas son llevar velas y flores a las imágenes, comprar y echar los cohetes, hacer la corrida para la gente del pueblo, cambiar y/o lavar la ropa de la imagen festejada, etcétera. Hay padrinos y madrinas que son vitalicios o el cargo lo van transfiriendo de entre los mismos miembros de la familia, sin embargo hay otros que se cambian cada año.

Apariciones Milagrosas

Por muchos años este tema  ha estado sujeto a diversas controversias que van desde que estas, son solo mitos que han sido utilizados como un instrumento  de convencimiento para todos aquellos que veían con recelo y enojo la imposición de una religión muy diferente a la suya y, que vino a sustituir de forma paulatina y casi definitiva la creencia politeísta en la que basaban su explicación a los sucesos provocados por los fenómenos naturales; muchos otros creen que estas son solo  producto de la imaginación, lo cierto es, que no podemos desprendernos de estos eventos tras los cuales se han reportado sucesos difíciles de explicar y que se han tipificado como milagros, mismos que tan solo las personas que dicen, han sido beneficiadas de forma directa por uno de estos hechos.

Los seres humanos navegamos en este amplio y crispante mar de creencias en el cual se nos presentan sucesos de los cuales parece ser que la única explicación posible es la procedencia divina, esto, debido a la estrecha relación que se cree hay entre un Dios y, quienes desde hace poco más de dos mil años se dedicaron a difundir su doctrina y que a consecuencia de esto murieron de forma trágica.

Otro tema vinculado a esto de las apariciones milagrosas es el de aquellas imágenes de santos conocidos como de bulto que, al trasladarlos de un lugar a otro de forma inexplicable de acuerdo a testimonios que tienen solo como sustento la tradición oral se ponen pesados, es decir, que cuando por disposición de la mayoría de los pobladores se decide trasladar la imagen a un lugar donde se cree que merece estar, de pronto adquiere un peso que es imposible sostener, y esto, es tomado como un mensaje o como un  deseo de  la imagen en cuestión de que se pone así porque quiere quedarse en ese lugar. Tras ocurrir esto los pobladores llevan un poco más allá su interpretación de que el santo quiere quedarse ahí, y deciden edificarle una capilla o una iglesia a fin de que sea un centro donde todos los ciudadanos acudan a venerar a dicha imagen.

Hay algunos otros mitos de santos o vírgenes que se aparecieron en lugares como cuevas, ríos, cerros, barrancas, y que de ahí fueron trasladados a la iglesia o capillas, convirtiéndose en santos patrones.

Ceremonias Comunitarias y Sitios Sagrados

En la sociedad actual se considera a los pueblos indígenas como pueblos sin religiones, tan es así que cuando realizan sus ceremonias religiosas se le llama actos rituales, expresión que está más relacionada con la brujería, los conjuros, el satanismo, etc. en realidad no es así, son pueblos mucho más religiosos que los occidentales modernos o la sociedad mestiza actual; pues siempre han contado con sus dioses y con sistemas propios a quienes se les deposita toda la espiritualidad en un mundo de poderes mas fuertes que el ser humano, de los cuales se les otorga capacidades especiales cuyas fuerzas determinan sus cualidades por encima del ser humano.

Bajo ningún precepto los pueblos indígenas realizan rituales; mantienen y desarrollan religiones, porque son pueblos no comunidades, tienen idiomas no dialectos, poseen arte no artesanías.  Es por ello que le dan un valor comunicativo y de intima relación con los fenómenos naturales, fuente fundamental de donde provienen sus dioses, de los cuales les  corresponde la creación del cielo, sol, luna, viento, agua, fuego, día y noche, maíz como alimento, enfermedades, muerte, de entre otros aspecto naturales.

Hace siglos a sus dioses les ofrendaban doncellas, en sitios y lugares destinados para ello, prisioneros de guerra, esclavos, o personas escogidas por su nacimiento, a quienes se les extirpaban sus corazones para ofrendar al creador, con acompañamiento de bailes, cantos, ayunos, música, abstinencia sexual, así como el uso de vegetales alucinógenos, bebidas fermentadas, tabaco silvestre, comidas especiales, flores y hojas aromáticas, incienso, minerales. Actualmente sólo se sacrifican animales domésticos para ofrendar a los dioses como ganado bovino, cerdo, borrego, chivo, aves, y se hacen acompañar de grandes cantidades de flores, plantas y hojas silvestres, incienso, comida, velas, ocote; esta actividad religiosa es realizada por el mezo o un grupo de mezos (término que se conserva por el mundo mesoamericano); en donde el mezo es el sacerdote, el que guía, predice conflictos y enfermedades y orienta soluciones, conocidos comúnmente en la actualidad como curanderos, pedidores, embajadores, adivinadores, cantores, principales, parteros, etc.

La actividad humana en la tierra está estrechamente relacionada con los acontecimientos naturales, para lo cual se tienen que cumplir mediante un  calendario preciso a través del ciclo agrícola de donde los pueblos indígenas se orientan para realizar diversas ceremonias y festejar a sus dioses, desarrollan así una diversidad de concepciones filosóficas politeístas ultra terrenal  y el culto a los muertos; pues en el mundo de los pueblos indígenas el universo y la tierra son elementos fundamentales para el desarrollo de la espiritualidad, constituyen el conjunto de significado mágico-religiosos, que está fuertemente vinculado con el ser, son elementos sobrehumanos que dependen de su existencia.

Por tal razón, las cuevas, grutas, abrigos rocosos, manantiales, cima de cerros, cruce de caminos, de entre otros, son lugares y sitios que tienen diversos usos y significados, son espacios donde desarrollan, practican y hacen florecer su religión, debido a que no hay actividad humana que no tenga relación espiritual con los dioses de la tierra y del universo.

Por consiguiente las sociedades mesoamericanas alcanzaron el alto grado de civilizaciones al poseer conocimiento e interpretación profunda del mundo terrenal, como también del universo, con base en ello, desarrollaron características comunes que definían cada pueblo y región. De entre estos ejemplos sobre sale el uso preciso de sus calendarios religiosos; en el mundo mesoamericano a pesar de la enorme diversidad cultural alcanzó un grado de relativa homogeneidad en el uso, que contenía 260 días, y servía principalmente al ciclo anual agrícola, del cual se fundamenta la relación del ser con los astros; contiene las fechas y los tiempos de realización del culto de los dioses y en donde refleja la medición del tiempo, no solo para saber que día se tiene que cultivar, cosechar, cortar ciertos árboles, si no que señala el tiempo exacto de observación del movimiento de los astros, con ello, los pueblos indígenas pudieron proyectarse hacia el futuro, a través del uso de la adivinación, como recurso indispensable para conocer el destino de los hombres.

Con la conquista española, la visión mágico, religiosa y civilizatorio de los pueblos indígenas se truncó, dando lugar a una nueva creencia religiosa, la cristiana. Desde entonces las religiones mesoamericanas se tipificaron como actos rituales de brujerías, hechicerías, idolatrías, fetichismos, etc. nunca se respetaron como religiones iguales, incluso se les calificó de pueblos sin religión, bárbaros y primitivos.

En sus calendarios tenían bien definidos los tiempos de cada una de las actividades, en el festejo de sus dioses, de los cuales tenemos como ejemplos actuales, cuando suben a la cima de los cerros, manantiales, cuevas, a realizar ceremonias de pedido de lluvia cada 24 y 25 de abril, pues esta práctica no es más que la conservación de su religión, que han venido preservando durante siglos, en su lugar la religión cristiana le llamó “san Marcos”, no suprimió la celebración cambió de nombre a quien celebrarle, de igual manera el contenido religioso e ideológico. El 2 de febrero fecha en que se selecciona la semilla para la siembra del siguiente temporal en el numbaa me’phaa (mundo tlapaneco) se celebra ndxaa tsingoo (celebración del dios de la semilla); después de cada cosecha los pueblos indígenas seleccionan la semilla y la guardan para ser utilizada cuando llegue la temporada de siembra, esta fecha la religión cristiana la nombró fiesta de la Candelaria. El 15 de mayo se bendicen las semillas de las nuevas siembras, yuntas y herramientas para el campo, en esta fecha se conoce como la fiesta de san Isidro labrador; el 14 de septiembre al comienzo de los primeros jilotes se recibe con fiesta, porque es el sustento de la vida del ser, conocido ampliamente como Xilocruz, o la fiesta de los primero elotes. El 29 de septiembre se realiza la ceremonia de bendición de la nueva producción de la temporada, en su lugar hoy conocido como la fiesta de san Miguel arcángel; el 31 de octubre 1 y 2 de noviembre se realiza la ceremonia de las flores o fiesta de las flores, conocido actualmente como todos santos o día de muertos. Los día 6 y 7 de diciembre días en que se celebra la cosecha de todo lo que se juntó durante la temporada se celebra la Concepción;  así muchas otras fechas o celebraciones precisadas en el calendario de los pueblos indígenas hoy forman parte de  la estructura del calendario agrícola de los pueblos mesoamericanos.