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Cuartos: 1

FIESTAS Y TRADICIONES

La Música

La música guerrerense es producto de la interculturalidad o intercambios culturales que se generaron por la arriería, las necesidades del comercio, que dio origen a géneros musicales que aún existen y son preservados.

La música es un elemento esencial  en las fiestas, comúnmente se dice  que una fiesta sin música no es fiesta, basta con recorrer el ancho territorio guerrerense para encontrar en cada fiesta tradicional o en algún otro evento un sin número de géneros musicales;  cada región se caracteriza por tener géneros que son propios.

En la mayoría de las regiones y de las celebraciones o fiestas las bandas de música de viento,  conocidas también como chile frito  o filarmónicas no pueden hacer falta; la población guerrerense es alegre, por sus venas, corren los diferentes ritmos que genera cada instrumento, las bandas de música participan en las mañanitas, las bodas, los rituales agrícolas, las danzas, cumpleaños, fiestas de veneración a los santos, cambio de autoridades, celebraciones oficiales, actos políticos  etc., en fin la banda de música es el alma del pueblo y forma parte de la vida comunitaria, el pueblo que no tiene banda de música, es un pueblo muerto, triste y abandonado.

En la Costa Chica, se ejecutan y bailan sones de artesa, chilenas, corridos y música fúnebre; en las fiestas principalmente la gente baila las chilenas, que son interpretadas por las bandas de música de viento, los conjuntos musicales, los músicos tradicionales; la región se caracteriza por su población fiestera, alegre y por su preservación de los géneros musicales que ahí se ejecutan y bailan.

La Montaña concentra la mayor parte de las bandas de música de viento, tlapanecas, nahuas, mixtecas y mestizas, sus géneros varían según cada grupo indígenas; predominan las marchas, los valses, la música ritual, las cumbias; sin embargo, estas bandas de música sustituyeron a los grupos de música tradicional  de cuerdas, que se ejecuta con violines, guitarras y contrabajo, que hoy en día aún es posible encontrarlos en toda la región de la Montaña, participan en las fiestas comunitarias, en las bodas, en la quemas de velas, quema de leña, en las fiestas patronales, ceremonias, rituales o peticiones,  en espacios sagrados y en cumpleaños. Pos su parte las bandas de música también están siendo desplazadas por el auge de grupos musicales que interpretan música comercial y  de la región, al que le adhieren ritmos e instrumentos  diferentes, tales como el órgano, acordeón, bajos, batería y que son de gran aceptación principalmente en la juventud, sin embargo los rescatable y de gran valor es que la letra musical es interpretada en su propia lengua.

En la región centro, en las fiestas tradicionales predominan las bandas de música de viento, los grupos musicales y los “sonidos”,  los géneros que se tocan son las chilenas, cumbias, rancheras, la música fúnebre, valses, entre otros. En Tixtla de Guerrero, predomina y se preserva  el “son de tarima”,  en los fandangos, cumpleaños, fiestas de los barrios, se coloca la tarima y al ritmo de las vihuelas, arpa y cajón de tapeo los pobladores con vestimenta tradicional o de calle ejecuten los pasos y zapateados que caracteriza este género.

Por su parte la Tierra Caliente, se distingue por los géneros musicales como: los sones, sones de tabla,  gustos, pasos dobles, jarabes, fúnebres que son interpretados por los grupos tradicionales, con guitarra, bajo sexto, violín y la tamborita. Sin embargo también encontramos grupo musicales que amenizan bailes populares en las fiestas patronales,  interpretando música comercial  y en menor escala en la región encontramos las bandas de música de viento.    

La Ofrenda o Cuelga

La diversidad cultural del estado de Guerrero se sustenta en un sinnúmero de costumbres y tradiciones amalgamadas o interrelacionadas unas con otras. De entre los estados que integran la república mexicana, por la riqueza cultural guerrerense hace que sea considerado como un estado pluriétnico y multicultural.

Uno de los elementos con una carga cultural importante son las fiestas tradicionales y/o religiosas, que en las comunidades, pueblos y ciudades la gente año con año organiza, en honor a su santo religioso que es considerado como “patrón del pueblo” o la “patrona del pueblo”, según el caso si es hombre o mujer.

Dentro de los aspectos característicos e indispensables manifiestos en las celebraciones de las fiestas, destacan por la carga simbólica que representan las denominadas: ofrendas, cuelgas, o conocidas también en lengua náhuatl como el “huentli”. De acuerdo a la región que ubiquemos este elemento, tiene diferente denominación según los componentes que hacen al ofrecer al santo o virgen festejado (a), así también se le puede llamar: presente, promesa, llevada de las velas y flores, ramillete, metida de la flor, llevar la cera o las flores, acarreo de la cera, masúchiles, de entre otros nombres. Generalmente todo lo que ofrecen los feligreses al santo patrón, refleja la fe, el agradecimiento por alguna petición, favor o milagro concedido o por conceder.

La composición de las ofrendas o cuelgas tienen variaciones de acuerdo al lugar y el grupo étnico que los ofrece, incluso se reflejan las condiciones económicas de estos. Así pueden ser velas o cirios colgados de una vara o palo, adornados con flor de cempasúchil, algunos otros elementos de esta cuelga son: botellas de vino de consagrar, ostias de harina, incienso o copal, cohetes y dinero (limosna).

En algunos lugares el “huentli” se compone de velas, flores, diferentes frutas de la temporada y comida integrada por guisos o platillos que solo para esas fechas se elaboran, por ejemplo: el pozole blanco, mole rojo o verde, tamales nejos, caldo rojo de res, mezcal u otra bebida fermentada propia de la  región  como el aguardiente, “el chilote”, “el ponche”, “la tuba”, entre otras bebidas. La ostentabilidad de las ofrendas depende de las condiciones económicas de los mayordomos, los padrinos, las hermandades o la gente que hace el ofrecimiento.

De entre la floristería mas usada en las ofrendas y de acuerdo a la temporada destacan: el cempasúchil, clavellinas, alcatraces, pericón, terciopelo, rosas, cacalosúchitl o conocidas también como tlapalito, flor de joverito, texcalco, san Antonio y flor de mayo, o flores que llegan de otros estados como: gladiolas, nardos, polar, nube, de entre otras.

La entrega de la ofrenda o huentli, se puede realizar en dos momentos, algunas comunidades lo entregan el día de la víspera del santo o virgen festejado (a), en algunos otros lugares que son la mayoría lo hacen el mero día del festejo. El lugar de reunión de la gente puede ser el domicilio particular del mayordomo o el padrino de donde parten hacia la iglesia para hacer la entrega correspondiente.

En las comunidades la invitación general se hace a través de los altoparlantes solicitando la participación voluntaria de los feligreses gustosos de acompañar.

Cuando se han congregado las personas da inicio el peregrinar por las calles llevando la cuelga o huentli, hasta llegar a la iglesia o capilla que puede ser dentro de la misma comunidad o asisten a otra comunidad en donde son invitados. Por la lejanía el traslado se hace en automóvil y en la entrada del pueblo se organiza el contingente para dirigirse hacia la iglesia del pueblo visitado.

Las peregrinaciones, tradicionalmente son recibidas por los mayordomos del santo festejado, las autoridades municipales acompañados de la banda de música de viento y alguna danza tradicional, en el trayecto se truenan cohetes de vara y beben mezcal u otra bebida que han preparado para la celebración.

Las ofrendas, cuelgas o huentli en términos religiosos significan agradecimiento, felicitación al santo festejado, pero socialmente reproduce y fortalece las relaciones de hermanamiento y unidad comunitaria. El mecanismo de las visitas recíprocas entre las comunidades, pueblos, barrios y colonias, tienen su fundamento en estas ofrendas o huentli, ya que los feligreses que llegan de fuera y que han sido invitados previamente, tienen que cumplir con el ritual del ofertorio para “felicitar” a la imagen festejada.