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Cuartos: 1

ZONAS ARQUEOLOGICAS

Tehuacalco

Ubicada a escasos diez kilómetros de Tierra Colorada, esta zona arqueológica fue construida en la cúspide de una montaña que se condiciono artificialmente. El asentamiento principal se extiende por doce hectáreas. Y, aunque su investigación está en proceso, se supone que fue habitada a partir del Posclásico Temprano. En su arquitectura masiva destaca el estilo peculiar del recubrimiento de sus muros, a base de lápidas lisas y verticales rodeadas por pequeñas lajas horizontales, conocido como paramento mixteco.

En la construcción del edificio  mas alto se utilizo una pequeña elevación natural que fue recubierta con muros de contención; se accede por el sur mediante rampas intercaladas con amplios descansos escalonados. Sobre ella desplanta un basamento piramidal con escalinata hacia el poniente, frente a la que se coloco un pequeño altar de planta rectangular.

Al sur se encuentra un gran juego de pelota rematado con cabezales en ambos extremos, donde hay un remetimiento a manera de portería, y escalinatas laterales para su acceso. Más al sur se levanta una amplia plataforma donde se ubica el área habitacional, con cuartos que rodean patios hundidos y un sistema de canales de desagüe. Al oriente se encuentra una gran plaza y un área que posiblemente fue habitada por los mandatarios del lugar, en la cual se han iniciado excavaciones.

Oztuma

Situado en el municipio de General Canuto A. Neri, este sitio inexplorado fue una de las fortalezas que utilizaron los mexicas para defender la frontera del territorio por ellos conquistado contra los tarascos. Gracias a los trabajos de prospección, es decir, aquellos que se realizan sin excavar, se sabe que el sitio se conforma por tres conjuntos arquitectónicos levantados con grandes lajas careadas en la cúspide de las montañas: El Puerto del Niño, La Malinche y Oztuma, el principal.

En el asentamiento más grande se construyeron basamentos para templos, un pequeño juego de pelota, aposentos para los dirigentes y cuartos para la milicia. De gran importancia para sus moradores fue que ahí se encuentra un manantial, al que se acondicionó arquitectónicamente techándolo y construyendo escaleras para acceder al agua. Una gruesa y alta muralla lo rodea completamente. El único acceso al sitio es por medio de un estrecho camino que pasa sobre puentes construidos sobre fosos, protegido por puestos de vigilancia.

En el Puerto del Niño hay una gran plataforma que posiblemente sostuvo construcciones para el culto, y en la Malinche una pequeña guarnición de planta triangular. En la ladera de las tres elevaciones montañosas se han localizado numerosas terrazas, en las que se supone fueron levantadas habitaciones con materiales perecederos. Rodeando las tres montañas hay otra serie de murallas circundantes, todo lo cual hacia que el lugar fuera inexpugnable.