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Cuartos: 1

CONOCE GUERRERO

Guerrero en la Revolución: Entre Rancheros y Zapatistas.

La muerte de las figuras caciquiles locales no significó el fin de la lucha por la hegemonía en la entidad. Al contrario, como es natural en la política, nuevos personajes empezaron a disputarse el espacio vacío de los polos del poder: intelectuales citadinos, abogados, maestros, pequeños terratenientes y comerciantes pueblerinos, es decir, la naciente clase media urbana y rural, que el mismo Díaz de había encargado de fomentar y sostener. Estas fuerzas, no obstante, manifestaron su oposición al centro con su descontento hacia las figuras fuereñas. Uno de los momentos más significativos se presentó cuando Mercenario, apoyado por el poder central, se reeligió por cuarta ocasión para el periodo del 1901 a 1905, lo cual generó una oposición política que encabezo el licenciado, de pasado porfirista, Rafael Castillo Calderón.

Castillo había sido secretario de Gobierno de Francisco O. Arce, varias veces diputado local y en 1899 el organizador en Guerrero del Circulo de Amigos del General Porfirio Díaz. Sin embargo, la mano interventora de Díaz nombró vencedor de las elecciones a Mercenario, y con ello desencadenó el disgusto de los guerrerenses, a tal grado que éste se vio obligado a renunciar antes de tomar posesión de la gubernatura. En su lugar, Díaz nombro a otro fuereño, el hacendado poblano Agustín Mora, de quien se decía que la única relación que tenia con Guerrero provenía de las cabras que compraba en Tlapa para sus haciendas. De acuerdo con el estilo de Díaz, mientras destituía a Mercenario, empezó una ofensiva de aniquilamiento en contra de la oposición; y como respuesta, la inconformidad armada no tardó en aparecer.

La lucha contra el agravio centralista surgió en Mochitlán, con el Plan del Zapote, donde se proclamó el derecho popular a votar libremente y se aseguraba que se respetarían a todos los terratenientes, extranjeros, viajeros y al pueblo de Guerrero en general. Este levantamiento fue acaudillado por el deficiente estratega Anselmo Bello amigo de Castillo Calderón, que nunca pudo articular un movimiento homogéneo; tuvo, eso si, la suerte de escapar con vida gracias a la ayuda que le prestó una terrateniente de Chilapa; en cambio, otro de los líderes, Eusebio Almonte, fue capturado y ejecutado en Mezcala por las tropas porfiristas comandadas por el coronel Victoriano Huerta. En su propio estilo, Huerta fusiló a un número considerable de alzados y apresó a otros. Por su parte, Castillo Calderón fue detenido en la Ciudad de México, donde se había refugiado, e indultado con la condición de que no volviera a pisar Guerrero. Años después se convertiría al maderismo.

El movimiento de Castillo Calderón puede ser calificado de precursor de la Revolución mexicana en Guerrero, tanto por su composición social como por la petición básica: la no injerencia centralista en las elecciones estatales y en los designios de la entidad. Así, la consigna de la Revolución en contra de Díaz, Sufragio efectivo, no reelección, se empezó a configurar en territorio guerrerense. Incluso, en la perspectiva histórica del largo plazo, los movimientos de Diego Álvarez y Canuto A. Neri tuvieron el mismo sentido. No cabe duda de que estas acciones  respondieron más a los intereses personales y regionales de los caciques que a la formalización de los procedimientos de un régimen democrático; sin embargo, la causalidad histórica es más compleja y las acciones de ellos se abrieron los espacios que a la postre permitieron que el pueblo cuestionara el régimen absolutista de un solo hombre: el instrumentado por Porfirio Díaz.

En el mismo sentido, se deben contemplar las diversas rebeliones contra el despotismo de los prefectos políticos, así como las encabezadas por campesinos e indígenas guerrerenses, afectados por las leyes liberales, ya que una parte de los alzados de 1910 adoptó como bandera la reivindicación de la libertad municipal y de las tierras. En términos generales, la correlación de fuerzas políticas y sociales que lucharon en la gesta revolucionaria nacional tuvo representación en el estado de Guerrero.