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Cuartos: 1

Copala

ZONA NORTE

Pilcaya

En la Profundidad de la Tierra

Si gusta de la aventura y el Ecoturismo, en Pilcaya vivirá una fantástica travesía al centro de la Tierra. Aquí están las famosas Grutas de Cacahuamilpa con 15 salones impresionantes, donde estalactitas y estalagmitas se apiñan en formas caprichosas, que existían y ponen a prueba a las mentes creativas. Múltiples historias y leyendas se cuentan de estas grutas, de atractivo tal, que han sido visitadas por importantes personajes, como Alexander Von Humboldt, Porfirio Díaz y la Emperatriz Carlota, entre muchos más.

La aventura continúa fuera de las Grutas, al bajar 7 u 8 horas hasta el fondo de la barranca Limotitla, donde se encuentra un lugar llamado Dos Bocas, en referencia a dos grandes salidas de las cavernas, por donde fluyen al exterior las aguas de los ríos subterráneos Chontalcuatlán y San Jerónimo: en ellos se puede “navegar”, con flotadores, en la oscuridad, bajo una bóveda tupida de estalactitas y cascadas pétreas. Aún más impresionante es bucear con un visor y una lámpara, para descubrir un mundo increíble de peces sin ojos o camarones transparentes. Pero la emoción sigue, pues los rápidos del río Amacuzac le estarán esperando para darle un chapuzón de emoción y alegría.

Y si después de esta descarga de adrenalina lo único que quiere es tranquilidad, en la Cabecera Municipal de Pilcaya podrá dar una agradable caminata, mientras visita sus bellos monumentos arquitectónicos, como el Templo barroco de la Purísima Concepción o el Antiguo Templo del Nombre de Dios, en la meseta donde se establecieron los primeros pobladores del municipio; ahí se han encontrado idolillos, metates y molcajetes, entre otros vestigios. Pero si su idea es “hasta que el cuerpo aguante”, entonces tiene que disfrutar los alegres jaripeos tradicionales que se organizan durante las fiestas de la zona.

Tepecoacuilco de Trujano

Esculpiendo en Cantera.

Es sorprendente, pero por los caminos del Sur a cada momento se descubren nuevos secretos del mundo de las antiguas culturas prehispánicas. Huitzuco no es la excepción; aquí, nuestros abuelos los identificaron la ciudad de Cuetlajuchitlàn, la cual aun nos llena de admiración. Hoy conocida también como los Querendes, la importancia de este sitio radica en la traza planificada del asentamiento. Para adaptarse a la situación topográfica, sobre la loma del cerro, sus constructores utilizaron una arquitectura única en su género: sus muros fueron levantados con bloques y cilindros de cantera rosa.

Además de este sitio, en el municipio hay otras pistas de increíble valor para conocer nuestro pasado: un mundo localizado en el cerro de los Huashocotes, de 12 metros de largo por 5 de alto, conocido como Lápida o Monumento de Huitzuco; montículos en los que se han localizado ídolos de roca y pectoral de jade en el sitio denominado La Maroma, y una cabeza también de cantera de en Loma de Cantón. Muchas piezas y construcciones antiguas se perdieron en el devenir histórico y otras muy diferentes quedaron también como huellas de otras épocas, tal es el caso de la Capilla del Calvario y el Templo Parroquial de Santiago Apóstol, cada una con un singular atractivo.

En Huitzuco encontramos también la Iglesia del Señor del Perdón, en cuyo interior se encuentra un Cristo tallado, de una perfección tal, que se cuenta que al condenado a muerte que lo realizó le fue perdonado su castigo; de ahí su nombre. 

Justo en el atrio de esta Iglesia, durante las fiestas del pueblo, se pueden admirar las coloridas Danzas de los Tecuanes, Moros y Vaqueros, además del baile denominado Olma, y disfrutar los latillos de la región más deliciosas, entre los que se cuentan la barbacoa preparada con carne de res y cabrito, acompañada con tortillas hechas a mano y aderezada con una exquisita salsa verde o blanco. También podrá disfrutar del vino, de excelente calidad, que se prepara aquí.

Huitzuco de los Figueroa

Un Pasado Esculpido en Cantera

Es sorprendente, pero por los caminos del sur a cada momento se descubren nuevos secretos del mundo de las antiguas culturas prehispánicas. Huitzuco no es la excepción; aquí, nuestros abuelos edificaron la ciudad de Cuetlajuchitlán, la cual aún nos llena de admiración. Hoy conocida también como los Querendes, la importancia de este sitio radica en la traza planificada del asentamiento. Para adaptarse a la situación topográfica, sobre la loma del cerro, sus constructores utilizaron una arquitectura única en su género: sus muros fueron levantados con bloques y cilindros de cantera rosa.

Además de este sitio, en el municipio hay otras pistas de increíble valor para conocer nuestro pasado: un muro localizado en el cerro de los Huashocotes, de 12 metros de largo por 5 de alto, conocido como Lápida o Monumento de Huitzuco; montículos en los que se han localizado ídolos de roca y pectoral de jade en el sitio denominado La Maroma, y una cabeza también de cantera en loma de El Cantón. Muchas piezas y construcciones antiguas se perdieron e el devenir histórico y otras muy diferentes quedaron también como huellas de otras épocas, tal es el caso de la capilla de Guadalupe del Real, la capilla del Calvario y el templo parroquial de Santiago Apóstol, cada una con un singular atractivo.

En Huitzuco encontramos también la Iglesia del Señor Perdón, en cuyo interior se encuentra un Cristo tallado, de una perfección tal, que se cuenta que al condenado a muerte que lo realizó le fue perdonado su castigo; de ahí su nombre. Justo en el atrio de estaq inglesia, durante las fiestas del pueblo, se pueden admirar las coloridas Danzas de los Tecuanes, Moros y Vaqueros, además del baile denominado Olma, y disfrutar los platillos de la región más deliciosos, entre los que se cuentan la barbacoa preparada con carne de res y cabrito, acompañada con tortillas hechas a mano y aderezada con una exquisita salsa verde, además del tradicional pozole verde o blanco. También podrá disfrutar del vino de excelente calidad, que se prepara aquí.